En España, muchos niños, niñas y adolescentes están diagnosticados con cáncer, una enfermedad que afecta a los menores en todos los sentidos: emocional, físico y psicológico. Con el objetivo de reducir el impacto de los tratamientos ha implantado en varios hospitales públicos españoles un programa de deporte y ejercicio físico.
La práctica de ejercicio físico supervisada y regulada por un profesional es un complemento clave en el tratamiento oncológico infantil, ya que reduce los efectos secundarios de la quimioterapia y la radioterapia, disminuye la toxicidad de los tratamientos y ayuda a fortalecer la masa muscular, entre otros beneficios. Además, diversos estudios científicos demuestran que el ejercicio no solo mejora el estado físico, sino también el bienestar emocional de los niños.
Viendo estos magníficos resultados, la Fundación va a construir en el Hospital Virgen de la Arrixaca (Murcia) un gimnasio adecuado para llevar a cabo estos entrenamientos, ya que actualmente las sesiones se realizan en las habitaciones o incluso en los pasillos del hospital por falta de un espacio específico y acondicionado para ello.